Las encías representan la zona de soporte de los dientes y por esa razón deben mantenerse en perfecto estado de salud.
El enrojecimiento, sangrado o inflamación de encías son los primeros síntomas de infección en las encías y es una situación que requiere visitar obligatoriamente al dentista. El origen de la infección de encías puede obedecer a la cantidad de bacterias que abundan en la boca, por lo que la higiene es fundamental para prevenirla.
Si la enfermedad está en fase avanzada, es conveniente abordarla con tratamiento clínico de inmediato, siempre bajo la supervisión de profesionales del área.
Es urgente tratar la periodontitis o gingivitis porque son amenazas a la salud bucal que pueden causar incluso la caída de los dientes en casos extremos. Algunos pacientes que desestiman el problema después necesitan cirugía para eliminar los depósitos de bacterias causantes de la infección, antes de que penetre las raíces.
Si sientes molestias leves en tus encías o quieres prevenir enfermedades bucales, puedes seguir una serie de recomendaciones útiles para aliviar el padecimiento desde casa.
Si sientes mucho dolor, enrojecimiento o sangrado debes acudir automáticamente a cualquier clínica dental.
La boca es una puerta de entrada de bacterias que se pueden transmitir a todo el cuerpo. Asimismo, las encías se conectan con el torrente sanguíneo mediante los vasos. Tanto así, que una infección de encías mal tratada o postergada puede comprometer las válvulas cardíacas o convertirse en una enfermedad coronaria.
Por otro lado, la gingivitis ocasiona sangrados que a veces son imperceptibles por el paciente pero que a largo plazo representa una pérdida considerable de sangre. Y, por último, la piorrea o periodontitis se puede extender a las raíces de los dientes y deteriorarlos de abajo hacia arriba debilitando la raíz del hueso progresivamente.
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