Una idea que se ha difundido erróneamente es que la aparición de estas piezas dentales ocasiona movimientos en las demás, así como desvíos y apiñamientos.
Lo cierto es que hay otros factores que pueden influir en el problema, así como otros aspectos que deben revisarse en estas muelas en específico.
Las muelas del juicio son los terceros y últimos molares que emergen en los arcos dentales. Deben su nombre singular a la edad en la que salen por las encías, ya que, comparadas con otras muelas, tardan mucho en salir y normalmente aparecen entre los 18 y los 25 años.
Su aparición determina la terminación de la dentición permanente. En condiciones normales, cada una ocupa la última posición al final de la mandíbula. Sin embargo, los terceros molares no siempre aparecen como “deberían”, lo que puede ocasionar algunas molestias, pero no tiene que ver con el apiñamiento de la dentadura.
No es raro que una o más no aparezcan cuando están incrustadas en el hueso y la encía. En tales circunstancias, la dentición permanente incompleta refleja una condición conocida como hipodóncia. En otras ocasiones, mientras que brotan parcialmente, no completan su desarrollo.
Esto ocurre cuando no pueden encontrar suficiente espacio para completar el crecimiento y permanecen ancladas a la mandíbula o al hueso mandibular. Este desarrollo incompleto puede ocasionar la formación de una inflamación crónica, por lo que es necesario extraer la pieza disruptiva.
Aclarado el punto de las muelas del juicio, es necesario que sepas que otros factores son los que determinan el movimiento irregular o poco funcional de los dientes.
Las causas pueden ser muchas y varían dependiendo de si la maloclusión es ósea, dental o mixta. Sin embargo, cualquiera que sea la causa de este tipo de maloclusión, es indudablemente esencial no descuidarla y buscar la opinión del dentista lo antes posible.
Este apiñamiento es fácilmente reconocible, pues una simple sonrisa es suficiente para revelar los dientes que no están alineados entre sí y dispuestos de forma poco armoniosa a lo largo del arco dental superior o inferior o ambos.
Puede ser un incisivo torcido, uno que está al revés en relación con los demás, e incluso otros que se superponen. Es habitual pensar que el problema es meramente estético, pero en realidad puede acarrear serias dificultades al individuo a corto, medio y largo plazo.
Si tienes problemas con el movimiento de tus piezas dentales, o con las muelas en juicio, no olvides visitar a tu dentista para un diagnóstico preciso. Y recuerda mantener buenos hábitos de higiene en tu boca.
Conectamos pacientes con los mejores profesionales dentales. Encuentra tu dentista ideal cerca de ti.