Quien ha sufrido por llagas en la boca sabe que basta con una mordedura o golpe para que aparezcan. Dichas heridas o úlceras, también denominadas aftas, se forman principalmente en la mucosa bucal. Así, siendo una lesión abierta en un tejido blando es normal que sientas dolor.
Sin embargo, normalmente el organismo está preparado para que estas sanen por sí solas. Es probable que en cuestión de días el tejido se regenere por completo y te libres de la incomodidad. Aun así, aquí te mostramos qué hacer para aliviar el dolor, inclusive cómo ayudar con la recuperación. Pero antes, es bueno que comprendas porque aparecen.
En realidad, las aftas no discriminan edad o sexo. Lastimosamente surgen en niños, adolescentes y adultos con mayor o menor intensidad. De hecho, pueden venir afectando a una persona desde su infancia con el conocido trastorno EAR (estomatitis aftosa recurrente) Pero ¿Qué es lo que las provoca exactamente? Hay varias causas posibles.
Otro de los factores envueltos puede ser el llevar una mala alimentación o presentar desnutrición. La carencia de vitamina B y vitamina C está relacionada con la floración de llagas. Así como algunos hábitos como fumar o consumir comidas ácidas, calientes o picantes.
En muy contadas ocasiones, las aftas son excesivamente grandes o no sanan como es debido. Por regla general, miden 1 cm o un poco más y no suelen ser profundas. Claro está, hay excepciones donde observamos varias pequeñas o una sola con un tamaño considerable.
Sea como sea, existen tratamientos que palian los síntomas de enrojecimiento, inflamación y dolor. Hasta podemos cambiar ciertas costumbres con el fin de que las aftas no reaparezcan con tanta frecuencia. Con todo, evita remedios caseros demasiado agresivos.
Se recomienda no ingerir alimentos calientes, duros, picantes o ácidos durante la recuperación. Además, cuando tenemos una predisposición genética a sufrir llagas, es mejor evitarlos. Estos suelen inflamar la mucosa bucal e irritarla. Y si llegasen a entrar en contacto con la lesión provocarán más dolor.
Hay cientos de fármacos diseñados para sanar aftas. Por ejemplo, pomadas cicatrizantes que además protegen la zona para que no se siga dañando. También se venden soluciones antiinflamatorias. Incluso existen cremas anestésicas que permiten controlar la molestia.
De todas formas, es recomendable alejarse de los enjuagues bucales con alcohol durante el tratamiento. Además, el odontólogo puede aconsejarte evitar algunos dentífricos. Si has detectado que eres alérgico a algún componente de tus medicamentos, consulta a tu médico de cabecera.
Tener una buena higiene bucal, una dieta equilibrada y dejar de fumar mejoran la situación. Si es tu hijo quien lo presenta, evita que lleve objetos con suciedad a la boca. Procurar tener una buena hidratación e impide que las paredes bucales se resientan.
Para finalizar, una buena manera de prever esta molestia es cambiando nuestras costumbres. El experto en salud bucal hará hincapié en el uso del hilo dental y cepillado regular. Siguiendo estos consejos, verás cómo las aftas o llagas desaparecen de tu boca.
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