Al hablar de paladar quemado, inmediatamente viene esa sensación de molestia que todos hemos experimentado al menos una vez en la vida, que puede ser causada por diferentes factores, desde comidas o bebidas calientes, hasta herpes.
Es importante destacar que esta situación puede presentarse a cualquier edad, siendo especialmente delicada en el caso de los niños en etapa de crecimiento, por lo que hay que atacarla rápidamente.
Como ya hemos dicho, hay diferentes factores que pueden originar esta situación. Entre los principales se encuentran:
Son los más comunes y se presentan por consumir alimentos o bebidas que resultan muy calientes, causando daños inmediatos en el paladar. Algunas veces también pueden darse por comidas demasiado duras.
Aunque parezca difícil de creer, la placa bacteriana que se va acumulando en la cavidad bucal como resultado de una mala higiene puede causar lesiones de todo tipo, incluyendo quemaduras en el paladar.
Más allá de ser una quemadura, es una inflamación que se presenta en la mucosa oral de color blanco. Es el resultado de una alimentación deficiente y falta de vitaminas en el organismo.
De color rojizo suelen ser bastante dolorosos y también contagiosos.
Están clasificadas de la siguiente forma:
Como su nombre lo indica, son producidas por sustancias muy calientes que pueden ser bebidas o comidas, aunque es importante destacar que también pueden ser resultado de alguna reacción química.
Son el resultado de ciertas sustancias o productos como la clorhexidina, presente en algunos enjuagues bucales. El tabaco, la aspirina, blanqueadores y drogas también pueden traer estas reacciones.
Aunque son las menos frecuentes de todas, son consecuencia de la exposición exagerada a las radiaciones solares o también las conocidas lámparas de bronceado.
Son varias opciones que pueden tenerse desde casa.
Es bien conocido por todos que la miel tiene un efecto calmante sobre las quemaduras. Para aplicarla, solo basta diluir un poco en leche fresca y mantenerla sobre el paladar durante unos momentos.
Para frenar la inflamación producida por la quemadura solo basta con poner un cubo de hielo en la zona afectada y prestar apoyo con la lengua. Es importante destacar que debe ser por pocos segundos, ya que de lo contrario la lesión podría empeorar.
Las flores de manzanilla o camomila tienen propiedades analgésicas, sedantes y antiinflamatorias. Una buena opción para tratar el paladar quemado es hacerlas en infusión, esperar que enfríe y hacer gárgaras, al menos 2 veces por día.
Después de estas recomendaciones, la lesión en el paladar debería de mejorar considerablemente, al menos en las horas posteriores. En caso de que pase un día y las molestias continúen o aumenten, es aconsejable acudir al especialista para establecer el tratamiento más adecuado.
Una vez que se ve afectado el paladar, es recomendable evitar las bebidas y comidas calientes, así como ácidas al menos por 2 días.
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